Cómo se financia esta guía y qué cambia eso para ti
Qué enlaces son comerciales, cómo se reconocen, por qué el precio no cambia y qué decisiones editoriales toma la guía a pesar de cobrar por ellas.
Esta guía se financia con comisiones de afiliación: cuando una entrada, una excursión, un vuelo o un hotel se reservan a través de uno de los botones del sitio, el vendedor comparte parte de lo que gana con esa venta. El precio que pagas es el mismo que reservando directamente: la comisión sale del margen del vendedor, no de un recargo sobre ti.
No hay publicidad, ni contenido pagado, ni operadores que hayan pagado por aparecer.
Cómo se reconoce un enlace comercial
Tres señales, y las tres se pueden comprobar sin fiarse de este texto:
- Van en bloques con botón, separados del texto, no camuflados dentro de una frase.
- Se abren en una pestaña nueva y llevan la marca técnica que identifica un enlace pagado (
rel="sponsored nofollow"), que es lo que los buscadores leen para saber que es comercial. - Al final de todas las páginas del sitio aparece este mismo aviso en una línea del pie, con enlace a esta página.
Los enlaces dentro del texto que llevan a otras páginas de la guía no son comerciales ni tienen esa marca.
Dónde aparecen y dónde no
El criterio no es la sección del sitio, es qué acaba de decidir quien lee.
Donde ya hay una decisión tomada y lo que queda es elegir a quién comprarle, hay botones: las páginas de entradas, las de cada tramo, las comparativas entre tramos, las de excursiones y las dos de transporte en las que ya se ha decidido cómo se va —el día por tu cuenta y el conductor privado—. En las páginas de país, donde lo que se está decidiendo es el viaje entero, los botones que hay son de vuelo y de alojamiento, y no de entradas ni de excursiones, porque no es eso lo que se está eligiendo ahí.
Donde todavía se está averiguando qué viaje hacer, la mayoría de las páginas no lleva botones y termina con una tarjeta que lleva a las secciones de entradas y de excursiones, sin enlace comercial. Es el caso del visado, del centro de comparativas y de casi toda la parte práctica.
Hay una excepción declarada en ese grupo, y decirla en voz alta vale más que una regla redonda: las dos páginas de planificación —cuándo ir y cómo evitar las multitudes— sí llevan un bloque comercial, y es de alojamiento en Pekín. El motivo es que quien está eligiendo fechas está eligiendo también noches de hotel, y ese es el momento en que ese enlace es útil en lugar de intrusivo.
Qué no cambia la comisión
Es la parte que importa, así que va con ejemplos concretos de esta misma guía y no con promesas generales.
El tramo que se recomienda. La guía recomienda para una primera visita el tramo restaurado con medios mecánicos, y manda al tramo con tren directo a quien viaja sin auto, aunque las entradas sean lo que menos comisión deja de todo el catálogo.
Las advertencias que reducen ventas. La guía explica cómo hacer el día por tu cuenta, en autobús urbano y sin contratar nada, que es exactamente el escenario en el que no cobra. También explica cómo reconocer las excursiones baratas con paradas comerciales encubiertas, y desaconsejarlas cuesta dinero.
Los huecos. Cuando un dato no está confirmado, se dice, aunque quede peor que afirmarlo con seguridad.
Los vendedores no se comparan por nombre. La guía no dice cuál plataforma es mejor ni ordena vendedores por preferencia editorial: enseña qué hay que mirar —qué incluye el precio, cuántas horas arriba, si la entrada va aparte— y la elección la haces tú con esos datos delante.
Lo que esta guía no puede prometerte
No vende nada y no tiene acceso a ninguna reserva. Las condiciones de compra, las devoluciones, los cambios de fecha y la atención al cliente son del vendedor con el que reserves, y sus términos son los que valen. Si algo sale mal con un pedido, el camino es escribirle a él y no aquí.
Tampoco puede garantizar el idioma del guía de una salida concreta, ni la disponibilidad de un producto, ni un precio: eso lo fija cada operador y aparece en su propia ficha.
Por qué está escrito así
Un aviso de afiliación existe para que puedas ponderar lo que lees sabiendo cómo se paga. Por eso esta página dice dónde están los botones y dónde no, en lugar de limitarse a la frase de una línea que exige la ley.
Cómo se hace el resto de la guía —de dónde salen las cifras y qué pasa cuando las fuentes no coinciden— está en cómo está hecha esta guía. Qué recoge el sitio cuando lo visitas, incluido lo que ocurre al pulsar uno de estos enlaces, está en privacidad.